Menudo, meticuloso, terco e incisivo
desde niño, Carlos creció siendo siempre pequeño de
tamaño, pero grande de corazón e inteligencia. Ha escalado
cada una de los retos que se le han puesto enfrente, por más complicados
que sean, con un gran tezón para el trabajo y una impresionante
fuerza para hacer de la paciencia una de sus más grandes virtudes.Hoy
es Gerente Comercial en la empresa más grande del país.




fotos: un bebé diablo, desde
pequeño; come pollo, a los 3 años; un niño menudo;adolescente,
baila en una fiesta familiar; ya universitario, abre un regalo.