El primero fue Juan Alberto. En abril de 1992 llego a la familia Adriana Madrigal, mujer de temple, de fuerza, de caracter, y de mucho amor. Unos años después, la gran alegría: Juan Ignacio, el primer nieto, un tipazo. Junto con ellos, mucha prosperidad.



escrito de papá recordando el inminente peligro de muerte por una enfermedad